La verdad es que, cuando a la juventud en su mayoría se le menciona la palabra poesía, literatura, arte, es ocasión de aburrimiento y apatía. En lo personal, siempre me ha gustado todo lo relacionado al ámbito letrado, máxime cuando se trata de literatura guatemalteca. En esta ocasión abro un espacio para hacer mención de un creador de letras con sabor y olor a montaña, de un literato maya-k’iche, de un célebre escritor nato, de un forjador de literatura y poesía chapina y me refiero a Humberto Ak’abal. Nuestro mencionado escritor nace en Momostenango, Totonicapán, Guatemala, en 1952. Su padre se empeñó en que su hijo estudiara ya que decía: “a quien no sabe escribir su nombre, no le tienen por hombre, sino por bestia de carga”. Humberto deja de estudiar a los doce años y se prepara para hacer un viaje hacia la capital en donde su padre le había encontrado un señor al que servir. Con gran tristeza y melancolía al recordar a su querido Momostenango lo único que le asom...
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